Los bombazos de Trump y el disque ataque con “armas químicas” ?

La Cancillería, mediante un comunicado, dijo que en relación a las recientes acciones en Siria, el Perú expresa su profunda preocupación y hace un llamado a la moderación a todos los actores concernidos a efectos de evitar un escalamiento que ponga en riesgo la paz y la seguridad internacionales.

Añade que el país condena el empleo de armas químicas y “considera que toda respuesta a estos crímenes atroces debe ajustarse al derecho internacional, por lo que apoya el despliegue de una misión de investigación de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) a Siria, y considera urgente que el Consejo de Seguridad establezca un mecanismo que permita la identificación y procesamiento de los responsables”.

En cuanto al papel del Perú como presidente del Consejo de Seguridad, se señala que está trabajando para llegar a una solución política y proteger por sobre todo a los civiles, “de manera consistente con la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional”.

Más de cien misiles Tomahawk con 454 kilos de cargas explosivas, cada uno, cayeron sobre Damasco, la capital Siria, el sábado último en la madrugada. Conocida como “Ciudad del Jazmín”, por sus bellos jardines, y declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, desde 1979, debido a sus construcciones bizantinas, iglesias cristianas de cientos de años, mezquitas levantadas por la dinastía Omeya, así como edificaciones del período otomano, es ahora el objetivo militar, estratégico y geopolítico de Donald Trump que está dispuesto a tomar a sangre y fuego.

El pretexto es el mismo que ya fue usado por los EEUU, en el 2003, para invadir Irak: la existencia de armas químicas. El supuesto uso de estas en el ataque, por parte del gobierno sirio de Bashar al-Ásad, contra los rebeldes de la localidad de Duma el 07 de abril pasado no ha sido comprobado hasta el momento (sería condenable de ser cierto), ya que la Misión de Expertos de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), que iba a efectuar la inspección correspondiente en ese lugar, recién estaba en camino cuando Trump decidió y ejecutó el bombardeo a Damasco.

Recordemos que en Irak, los inspectores de la ONU y los propios estadounidenses, nunca encontraron tales armas químicas, pero se usó ese pretexto para desangrar la región e instalar un gobierno útil a los intereses norteamericanos en ese país.

La razón de fondo en Siria, como lo fue en Irak, no es otra que apoderarse del petróleo de allí, que ascendería a una reserva de 2.5 billón de barriles, así como los ingentes yacimientos de gas natural que son administrados por las empresas estatales sirias.

A Donald Trump no le interesa el bienestar ni la libertad de ese pueblo, ni de los pueblos del mundo. Le interesa dominar la zona ya que constituye, a la vez que un rico filón de petróleo y gas, un área de influencia gravitante en el Mediterráneo. Por eso bombardea Damasco, pero calló en siete idiomas, la última semana de marzo, en que Israel bombardeó la Franja de Gaza, matando a 16 jóvenes y dejando gravemente heridos a otros 1,400.

La responsabilidad de la convulsión en que se abate Siria, cuya Guerra Civil va costando más de 400,000 muertos y cinco millones de desplazados, desde su inicio en el 2011, es responsabilidad no solo de las partes internas en conflicto, el gobierno sirio de Bashar al-Ásad y los rebeldes; sino, sobre todo, de los EEUU que, según publicaciones del New York Times, de junio del 2012, y la BBC Mundo de octubre del 2015, funcionarios de la CIA operarían en secreto desde el sur de Turquía, para ayudar a los aliados a definir qué combatientes de la oposición siria recibirían armas para luchar contra su gobierno.

En setiembre del 2014 se hizo público que el Senado norteamericano, por 72 votos a favor y 22 en contra, aprobó una enmienda para armar a los rebeldes sirios contra el denominado Estado Islámico (ISIS); pero según otras fuentes, como el libro del lituano Daniel Estulin, “Fuera de Control”, el apoyo en armamento habría sido destinado también en favor de dicho grupo yihadista, con tal de coadyuvar al derrocamiento del gobierno sirio. Aquí se habría aplicado la estrategia de: el enemigo de mi enemigo es mi amigo.

Para Donald Trump y sus aliados de la OTAN, Theresa May del Reino Unido, y Emmanuel Macron de Francia, el derecho a la libre determinación de los pueblos, así como el principio de la soberanía de los estados, es papel al viento. La Carta de las Naciones Unidas, que tiene como principio fundamental preservar al mundo del flagelo de las guerras, es para ellos de uso desechable.

En ésta, el uso de la fuerza internacional solo es permisible en los casos expresamente establecidos en su artículo 42, por parte del Consejo de Seguridad, y luego de agotadas todas las medidas disuasivas que allí se dispone para restablecer la paz; el cual no se ha otorgado a EEUU ni la OTAN en el conflicto de Siria. El bombardeo sobre Damasco es arbitrario, criminal, y del más viejo estilo colonial e intervencionista.

El Derecho Internacional que practica Donald Trump y sus aliados es el de la prepotencia bélica. Sus normas de imperativo categórico: los misiles, bombardeos, ocupación y apoderamiento de los recursos naturales y fuentes de energía de cualquier latitud del mundo. El pretexto lo crean en el camino.

A su paso dejan ciudades demolidas, miles y millones de muertos, ríos de sangre, heridos, mutilados, desplazados, refugiados. Por eso el Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterrres, ha manifestado que la situación propiciada “presenta ahora el mayor peligro para la paz y seguridad internacionales”. El panorama generado por Trump es tenso y dramático: Siria en el centro, EEUU, el Reino Unido y Francia queriendo tomarla por asalto; por otro lado, Rusia, China e Irán, listos para intervenir en apoyo de Siria. El mundo está advertido.

CONSEJO DE SEGURIDAD DE LA ONU. PERÚ SE ABSTUVO

Rechazan resolución rusa que condena ataque en Siria

El Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas rechazó una resolución presentada por Rusia para condenar el ataque lanzado en las últimas horas contra Siria por Estados Unidos, el Reino Unido y Francia.

Dicho documento consideraba que el ataque representa una agresión a la soberanía territorial de Siria y una violación del derecho internacional y de la Carta de Naciones Unidas y pedía a las tres naciones que eviten en el futuro el uso de la fuerza contra el régimen sirio.

El documento solo logró el apoyo de tres representantes del consejo (Rusia, Bolivia y China) y cuatro se abstuvieron (Perú, Kazajistán, Etiopía y Guinea Ecuatorial).

Votaron en contra los otros ocho integrantes del consejo (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Suecia, Costa de Marfil, Kuwait, Holanda y Polonia), por lo que no obtuvo el mínimo de nueve votos necesarios para que fuera aprobada la resolución.

CANCILLER NÉSTOR POPOLIZIO:

Responsables de uso de armas químicas deben ser perseguidos

“Los responsables del uso de armas químicas deben ser totalmente perseguidos y a los responsables condenarse las. No debe haber impunidad en el uso de armas químicas a nivel mundial, es un crimen de guerra”, dijo el canciller peruano.

Estados Unidos, Reino Unido y Francia realizaron un ataque conjunto en contra de Siria. El presidente Donald Trump indicó que la acción bélica es una respuesta al uso de armas químicas por parte del gobierno sirio a cargo de Bashar al-Ásad.

“Estas acciones definitivamente nos han generado una profunda preocupación y hemos hecho un llamado para que estos actos no escalen. Que sea controlado y focalizado (el ataque contra Siria)”, afirmó el canciller peruano.

Siguenos en: