Mafiosos brasileños vendieron las concepciones de los peajes cuando estaban detenidos y los q compraron sabian que eso era sucio.

LUIS CASTAÑEDA LOSSIO, tendría mucho que aclarar ante la Fiscalía el porque permitió un echo irregular, realizada por dos delincuentes de cuello y corbata y encima continuo aceptando tal despropósito, ahora el actual Alcalde Muñoz ya debería de haberlos botado a los nuevos compradores pues han adquirido y aceptado una transacción ilegal aquí o cualquier lugar a sabiendas que estaban sucios.

El presidente de la constructora OAS, José Adelmário Pinheiro, más conocido como Léo Pinheiro, y el titular de la empresa que lleva su apellido, Marcelo Bahia Odebrecht, se encontraban cumpliendo condenas de 16 y 19 años de prisión, respectivamente, cuando sus empresas vendieron a corporaciones extranjeras las concesiones de los peajes.

Las operaciones comerciales se efectuaron durante la gestión del ex alcalde de Lima, Luis Castañeda Lossio, a cuya administración le correspondía pronunciarse sobre los contratos entre Línea Amerilla (OAS) y la francesa Vinci Highways, por US$ 1,430 millones, y entre Rutas de Lima (Odebrecht) y la canadiense Brookfield Asset Management sería de US$ 400 millones, según personas que participaron en la operación.

Luis Castañeda a sabiendas que esa transacción era ilegal porque los que vendieron estaban detenidos y procesados, permitió dicho acto ilícito, en otra palabras se hizo el loco y no puso en conocimiento esos actos mafiosos a la ciudadanía.

Cuando OAS y Odebrecht traspasaron las suculentas concesiones de los peaje, las constructoras brasileñas protagonizaban uno de los escándalos de corrupción más grandes de corrupción en el mundo, Lava Jato, cuyos tentáculos enredaban a los gobiernos de Alejandro Toledo, Alan García, Ollanta Humala y a las gestiones ediles de Luis Castañeda y Susana Villarán.

El 5 de agosto de 2015, la justicia brasileña sentenció a 16 años y 4 meses a Léo Pinheiro, quien ahora se ha convertido en colaborador eficaz y ofrece información de los sobornos pagados tanto en su país como en el país. Hasta el momento ha declarado que financió las campañas de Susana Villarán, en cuyo mandato se arregló la concesión de los peajes de Línea Amarilla.

El 8 de marzo de 2016, le tocó el turno a Marcelo Odebrecht, quien recibió una condena de 19 años y 4 meses de carcelería.

Un año después de ingresar a prisión Pinheiro, el 5 de agosto de 2016, OAS remató Línea Amarilla a Vinci Highways. Y el 14 de agosto de 2016, cuando ya estaba sentenciado Marcelo Odebrecht, se anunció que la brasileña, propietaria del 57% de Rutas de Lima, vendió su participación por alrededor de 2 mil millones de dólares a la canadiense Brookfield Asset Management.

En el informe en minoría del congresista Juan Pari Choquecota de junio de 2016 -esto es, antes que OAS y Odebrecht vendieran Línea Amarilla y Rutas de Lima- advirtió que las concesiones que habían recibido ambas constructoras eran lesivas para los intereses de la Municipalidad Metropolitana de Lima y que beneficiaba extremadamente a las compañías brasiles. Sin embargo, la francesa Vinci Highways y la canadiense Brookfield Asset Managment asumieron los riesgos y adquirieron las concesiones.

Fuentes del municipio limeño también confirmaron que la Gerencia de Promoción de la Inversión Privada emitió un informe técnico que advertía de las deficiencias de las concesiones y recomendaba acciones legales inmediatas, pero que los llamados fueron desoídos en la gestión de Castañeda.

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